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¿Cómo vivir sin miedo e ir a por tus sueños?

Ayer escuchaba una de las canciones que más me motivan cada día.

Sin miedo de Rosana

Me encanta porque es lo contrario que dice constantemente mi cabeza con esto del emprendimiento y de mi talento, y para escuchar algo que es lo mismo escucho a mi crítico interno que ya le tengo mucho cariño.

Je, je, je.

 

Aprende a vivir sin miedo

 

De verdad, a mí me deja buen sabor de boca en estos meses tan horrorosos de incertidumbre por todos lados.

El miedo, la incertidumbre, el agobio hacen que procrastinemos todos los objetivos que queremos conseguir.

En mi caso es el coaching personal para ayudarte a encontrar tu propósito de vida e imagino que, si estás aquí, es por el tema de cambiar de rumbo laboral.

De hecho no sé si lo sabes, pero tengo un podcast y llevo 2 meses que me cuesta horrores volver a empezar la temporada. 

Al principio era porque hasta que no tuviera estructurada la web (me refiero a la temática del tema del talento) no quería empezar.

Después, lo que me está pasando es que me he dejado llevar por la apatía y la inercia de la procrastinación.

Pero, por unas cosas o por otras, estoy vivenciando muchas emociones de valencia negativa y me cuesta seguir con el proyecto.

Yo, si me conoces, soy un hombre de acción.

De cagarla cientos de veces y volver a la carga, de darle vueltas a las cosas (no muchas porque, como digo, soy más de pensamiento y acción) y últimamente tengo sentimientos encontrados.

Por si no lees esta entrada completa, te diré que no se puede vivir sin miedo. Lo siento para los demás por haceros spoiler, pero es la realidad.

Siempre nos va a perseguir.

Es el sensor más cualificado que tenemos en nuestro subconsciente y se activa en el momento que nos movemos medio milímetro de nuestra zona de confort.

Tanto para bien como para mal.

 

¿Qué les pasa a las personas que viven con miedo?

Nos guste o no, como dice el Dr. Mario Alonso Puig, «una persona bloqueada emocionalmente está anulada intelectualmente«.

¿Crees que es un poco fuerte lo que dice?

¿Sabías que en el momento que nos dejamos embargar por las emociones como el miedo, el agobio o la desesperanza entramos en lo que se llama secuestro emocional?

Así es.

Esto viene a decirnos que, por muy inteligentes que seamos, en cuanto sentimos este tipo de emociones, la amígdala se apodera del control y somos incapaces de razonar.

Vamos, que es como si al conductor de autobuses le dijeras «quita que no sabes, ya conduzco yo».

Aunque es una analogía un poco tonta, ¿te das cuenta de lo fácil que es perder el control?

Quiero decir con esto que, en el momento de enfrentarnos a algo desconocido para nuestra cabeza, algo que no se nos da bien del todo o que nos produce un poco de ansiedad, nuestro subconsciente (y más concretamente la amígdala) se hace cargo de nuestra vida.

¿Mola, no?

 

 

Es como tener un mono con un saco de bombas cerca de ti y nunca saber cuándo va a estallar.

 

¿Entonces somos carne de cañón de nuestras emociones? 

Tampoco es eso, tranquilo.

La idea que tienes que llevarte es que el cerebro es un órgano plástico.

Esto quiere decir que toda experiencia buena o mala le afecta tanto para tu presente como para tu futuro.

Vamos, que si te dejas embargar por las emociones que te he comentado arriba, cada vez es más probable que repitas esos patrones emocionales, hasta que los cambies.

Por ejemplo, si te da miedo tomar decisiones o plantearte un plan B laboral, cada vez vas a tener más miedo.

Lo siento, será el trabajo, los niños, la hipoteca o que ya eres demasiado mayor, pero la realidad es que tienes un patrón mental de miedo que no te deja vivir.

¿Por qué?

Porque cuanto más utilizas un camino neuronal, la comunicación (sinapsis) entre neuronas es más grande y más profunda y más rápido es el proceso.

Imagínate.

Si dos ideas o emociones están compitiendo en ese momento, ¿cuál crees que se generará primero?

Pues la que tengas el camino más desarrollado.

¿Fácil, no?

Es como si todos los fines de semana fueras a la sierra de Madrid por una carretera comarcal, y con cada viaje esta carretera se hiciera más grande (se iría convirtiendo en una carretera nacional y luego en una autopista).

Por otro lado, también te afectan tus creencias limitantes que hayas creado en el pasado, tu autoestima y los logros que hayas conseguido, o no, por el camino.

Espera que no quiero liarte.

Déjame explicarte brevemente cómo trabaja nuestra mente y te ayudo a que toleres a tu miedo.

 

El bucle de pensamientos y emociones

Puede que ni seas consciente de ello, pero existen en tu cabeza unas creencias de casi todo lo que ves a tu alrededor. Esas creencias pueden ser limitantes o potenciales.

Se trata de frases como «se me dan bien los idiomas», «las mujeres son de una determinada manera», «todos mis trabajos han sido mediocres y mal pagados» o «las personas que tienen dinero se lo han robado a otros».

Son ideas que hemos aprendido de la gente de nuestro entorno (como puede ser nuestra familia o amigos) o son experiencias que hemos vivido en nuestras vidas.

Esas creencias influyen en nuestros pensamientos condicionándolos para un lado u otro a la hora de tomar una decisión.

Las decisiones que tomamos (o por lo menos nuestros pensamientos) nos generan un tipo de emociones que pueden ser con valencia positiva, como es la alegría o el orgullo, o bien, de valencia negativa, como es el asco o el miedo.

Esas emociones siempre van a influir en nuestra decisión (de forma consciente 0 inconsciente), por lo que crearemos o dejaremos de hacer alguna conducta.

 Esta conducta, o falta de ella, siempre te crea un resultado .

Por último, cada vez que creamos un resultado, afianzamos o destruimos un tipo de creencia.

Y vuelve a la carga este bucle mental en otro contexto parecido.

Hazme caso si te digo que nunca vamos a poder vivir sin miedo. Lo que sí puedes hacer es gestionarlo.

 

Bucle de pensamiento

 

Pues bien, la teoría como ves, je, je, je, me la sé y, gracias a que tengo herramientas para gestionarme, he buscado una aliada para que me ayude con el tema de los podcast para volver a la carga.

Ya sabes, eso que llevo procrastinando más de 2 meses.

Me he traído al programa a mi mujer que es escritora, para que desde su experiencia me cuente lo que sabe del tema y así me ayude a tirar del carro (dos pájaros de un tiro).

 

Apóyate en alguien que te anime y empuje hacia tu objetivo

El tip que quiero que te lleves es este: si no puedes solo, pide ayuda.

En definitiva, esta es la herramienta que te quiero traer hoy para romper la procrastinación y para que vayas a por tus sueños.

Imagínate.

Si te pasa como a mí que te aburres en tu trabajo o, peor aún, que no valoran tus conocimientos y posibilidades, el problema principal es que no sabes por dónde empezar a crear un plan B.

¡Espera, David!

¿Tú crees que es buen momento y tengo la cabeza para pensar en algo? Imagino que es lo que te estás preguntando.

Es normal, yo también pensaría igual en tu misma situación.

Lo malo es que esta realidad ha venido para quedarse (por lo menos para bastante tiempo), y a veces me pregunto…

¿Cuál es el mejor momento para emprender?

Pues nunca hay un momento perfecto.

Lo que sí pienso es que ahora hay una conciencia social con el teletrabajo.

¿Te has fijado en que ahora todas las empresas mandan a algunos trabajadores a casa?

¿Qué pasa, que antes no se podía?

Se podía, pero con la mentalidad de controlar al trabajador constantemente porque, si no, no iba a trabajar pues ni lo habían intentado.

¿Te acuerdas hace años que era impensable comprar casi todo online?

Y mira ahora.

¿Por cierto, te he contado que mi primer emprendimiento lo hice en 2007 con una empresa de bisutería online?

La verdad, no me fue del todo bien, pero aprendí muchísimo de los negocios.

Como es el hecho de no meterte en algo que no es tu pasión y que no entiendes nada del sector.

Gracias a ese punto y otros en el camino (como es que terminé el grado de psicología laboral), pude encontrar mi propósito de vida y ayudar a los demás.

¿Cómo?

Pues a que ellos mismos encuentren su talento, superpoder, propósito o por lo menos un plan B.

Si crees que es tu momento…

Pregúntame lo que necesites. Y ahora te doy 5 claves para dar pasos para vivir sin miedo.

 

5 pasos para vivir sin miedo y cambiar de rumbo

Quiero mostrarte los 5 pasos que yo considero que te pueden ayudar a vivir sin miedo para emprender tus sueños y tu propósito de vida si es por lo que estás leyendo esta entrada.

 

1. Imagina lo peor que puede pasar 

Estás cansado de ir a tu trabajo que no te satisface nada en absoluto.

Crees que tu semana es igual a la anterior y lo peor de todo es que te quedan más de 20 años hasta que te jubiles.

La pregunta aquí es: ¿si intentaras encontrar tu talento, qué es lo peor que podría pasarte si tuvieras ese plan B?

¿Que te dé por emprender?

¿Que tu tiempo libre lo uses para empezar a formarte para conseguir todo lo que necesitas para ese emprendimiento?

¿Que gastes un montón de dinero que tenías ahorrado para otras cosas?

¿O que te marches de tu trabajo y luego no te funcione?

 

2. Asígnale un porcentaje de probabilidad de que suceda

Pon a todas estas preguntas (y a las que se te ocurran más) un porcentaje de probabilidad, siendo objetivo.

¿Cuál crees que es el porcentaje de probabilidad de que tengas un plan B y no te funcione? Que imagino que es el escenario más catastrófico.

Así puedes hacer con todas las preguntas que tengas y esto de dará probablemente un enfoque más real que el que te dicta tu cabeza, ¿no crees?

 

3. Empieza a enumerar tus beneficios

Es el tercer paso para aprender a vivir sin miedo o, por lo menos, a gestionarlo dentro del ámbito del talento.

Bueno, qué leches, de todos los campos.

Necesitas hacer un listado de toooodos los beneficios que te producirá ir a por tus sueños.

No te dejes nada, que ya sabemos que nuestra cabeza nos hace quitar alguno para equilibrar la balanza.

Vamos a por el cuarto paso.

 

4. ¿Qué podríamos hacer si ocurre lo peor?

 

Intenta no pensar siempre el peor de los escenarios

 

Si te ocurriera (solo como supuesto) el peor de los escenarios, como es quedarte sin trabajo o incluso sin casa porque has hipotecado tu vivienda, ¿qué podrías hacer?

Siempre hay alternativas y, como siempre digo, cuantas más tengamos, más podemos definir nuestra estrategia y de eso trata este punto.

Todo en la vida tiene alternativas menos la muerte.

Si somos capaces de prepararnos para lo peor, quizás, si llegara el caso (que ya sabemos que el porcentaje es muy pequeño), podríamos prepararnos para esa situación.

 

5. ¿Qué vas a perder si no lo  intentas?

Como último punto, quiero que empieces a pensar ¿qué pasará si no lo intentas?

¿Cuáles serán los efectos que tendrás en tu mente, cuerpo, emociones y pensamientos?

¿Te afectará solo a ti o también a los de tu alrededor?

Como ves, es bastante más positivo intentarlo que quedarte en donde estás. La pregunta es: ¿lo vas a hacer solo o acompañado?

Si necesitas un profesional que te ayude a encontrar tu propósito y a que tengas completamente claro por dónde debes tirar, entonces te puedes plantear mis servicios para descubrir tu superpoder y no volver a trabajar jamás.

¿Te animas? Escríbeme si necesitas más información sobre cómo puedes vivir sin miedo.

Si en cambio eres de los que aprenden solos, siempre puedes leer mi blog en el que te comparto bastantes claves.

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