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¿Por qué abandonamos nuestros sueños sin ni siquiera intentarlo?

Dicen algunos gurús que no hay nada mejor que tener propósito en la vida, y que no volverás a trabajar si los tienes, pero ¿qué pasa cuándo abandonamos nuestros sueños y tenemos ganas de tirar la toalla para siempre?

Hay días duros y, a pesar de tener herramientas mentales para poderme gestionar, no paro de preguntarme ¿para qué tenemos la vida que tenemos?

Es decir, muchas veces pasan por mi cabeza preguntas como la siguiente:

¿Por qué sufrimos, nos frustramos y, sobre todo, algunas veces nos sentimos hasta incomprendidos por el mundo de nuestro alrededor que parece que le va todo perfecto?

En esos momentos me embarga un sentimiento de abandono y de querer dejar todo lo que tengo.

Es como si dejara de importar todo lo que hasta ese momento tenía algún sentido.

Hipoteca, ir a trabajar, crecer junto a tu pareja, seguir formándote en lo que te gusta y tener rutinas que de alguna forma te hacen sentir que controlas algo de tu alrededor.

 

abandonamos nuestros sueños por alimentar nuestras necesidades

Cuando ves que al cuento de hadas se le ven las gomas de la careta

Me veo autoengañandome y normalmente me lo creo.

Otras veces… Otras veces se hace más difícil el creerme ese cuento.

¿Cuándo podrás vivir de lo que te apasiona?

1 año.

2, 3, 4 o, seamos sinceros, nunca.

Luego, me digo una pregunta muy manoseada por el coaching y la psicología:

¿Qué es para ti la vida: un campo de batalla o un parque de recreo?

¿Cómo que qué carajos es la vida? Pues depende de las cartas que te hayan tocado.

Claro.

Puede ser un parque de bolas si quieres, si te toca una familia con pasta y te ayudan en tu emprendimiento.

Pero cuando la realidad es que trabajas, el dinero que tienes lo inviertes en gurús de la varita mágica como la de Harry Potter, no te vas de vacaciones y no paras de discutir por la pasta con tu pareja, si quieres, te cuento que la vida es camino de rosas sin espinos.

 

¿Por qué abandonamos nuestros sueños?

Creo que abandonamos nuestros sueños, propósito, dones o como lo quieras llamar por el hecho de que la mayoría de las personas que viven de ellos no nos dicen la verdad.

Lo siento, sé qué es dura esta afirmación.

En esta sociedad no vende
El sacrificio, la lucha, la perseverancia, la dedicación, la pasión o la constancia no venden.

Pues el éxito asegurado en menos de un mes (para que no sientas miedo, pereza y para que sea fácil de vender por las grandes expectativas que lo venden) y porque vivimos en una época de la inmediatez.

No estamos acostumbrados a conseguir objetivos a medio y largo plazo, como es a 3 o 5 años.

Por eso, mientras no cambies el chip como me pasaba a mí, vas a seguir cayendo en las redes de los gurús de «vamos que me lo quitan de las manos».

Te sentirás vacío, sin motivación, sin rumbo hacia dónde ir y, sobre todo, sin ilusión cuando veas que el juego así no funciona. 

Si abandonamos nuestros sueños, entonces ¿qué nos queda?

Dicen que no hay dos sin tres.

Si quisiéramos ser quisquillosos, lo que seguro no hay es tres sin dos, porque, si nos podemos basar en algo, es en los hechos.

Y los hechos son que, cuando vives de un trabajo que no te satisface nada, lo mejor que vas a tener es el dinero al final del mes. O algo peor, como puede ser el síndrome de burnout.

Punto.

Recuerdo cuando sentía un nudo en mi garganta e iba a trabajar a sitios sin sentido o con ausencia de valores.

Lo que pasa es que no todo lo podemos sacar de la lógica.

Un claro ejemplo es el tema de las emociones y el sentimiento de abandono.

Hay un propósito siempre
Si Dios, el Universo, La Energía Universal o, para la iglesia maratoniana, Maradona hubiese querido que fuéramos solo lógica, seríamos como el capitán Spock.

El ser humano es emocional.

No podemos pensar sin sentir, ni sentir sin pensamiento.

Recuerdo uno de mis trabajos maravillosos en el que la única ilusión  y sueño que tenía era no tener que ir y no aguantar las sandeces de un medio encargadillo que, si me echaba, no cobraba nada de lo que había hecho en repartir propaganda (y podía ser el trabajo de una semana).

En ese trabajo había dos velocidades en la calle o a destajo.

Con un sueldo de risa, sin contrato, bajo vigilancia de un adorador de Satanás y con la espalda deslomada por el peso de los fajos de publicidad.

Eso sí que es un claro ejemplo de vivir para nuestras necesidades y con el sentimiento de que abandonamos nuestros sueños a medio o largo plazo.

 

Cuando no ves cambios, a pesar de intentarlo todo, piensas que no estás hecho para esto

Creo que, como dice el dicho popular, «cuando el diablo no sabe qué hacer, con el rabo mata moscas», así es el caso de nuestra cabeza con nuestras preocupaciones.

Así es nuestra mente con sus creencias limitantes.

Nos acomodamos y no vemos lo grande que es nuestra zona de confort actualmente.

Y no solo eso.

Estos últimos días, bueno meses, a mi gato Mikus lo notaba inquieto.

 

mi gato Mikus

 

Mejor dicho, lo notaba muy ansioso y estresado, y lo único que le tranquilizaba era el antiansiolítico recetado por el veterinario.

Daba vueltas y maullaba a unas horas geniales para tener un sueño reparador y con mente fresca para el día siguiente.

Tocaba diana a las 2 a.m y a las 6 a.m, pero no a las horas del Pacífico o Kuala Lumpur, a la hora Zulú del mismo Villaverde que, por cierto, es el último barrio del sur de Madrid.

Estábamos desesperados (tanto o más que el propio gato), y lo peor de todo era que no sabía qué podía hacer.

Probamos bastantes cosas para cambiar su conducta.

Palos antiansiolíticos, bolas con yerba para gatos, pastillas con hormonas, spay con feromonas, las pastillas que te he contado antes, humidificador con olor a lavanda, pienso antiestrés o valeriana en sus juguetes preferidos.

Nada parecía hacerle cambiar.

Desesperados, no dormíamos y con una mente tan lúcida como los pacientes de la película de Despertares, tenía ganas de abandonar lo que creía que era mi propósito.

 

¿Entonces es todo verdad lo que me repito una y otra vez últimamente?

Entonces…

Un día no tenía nada que perder.

Usé la ayuda de mi mujer como canal.

Por un lado se dejaba testear por mí y, por el otro, tocaba al gato para usar el PSYCH-K que es una herramienta para borrar emociones bloqueadas y cambiar creencias limitantes que tenemos desde la niñez.

Empiezo a rascar y, claro, pregunto a la mediadora (mi mujer): ¿qué emociones tiene Mikus (mi gato) atrapadas si es que las hay?

¡Vamos que sí la había!

hace por estás fechas un año su hermano de leche Pikus falleció por un trombo y Mikus se sentía abandonado.

No solo por él, por la otra gata y por nosotros.

Vamos, que desde hace un año el gato tenía un sentimiento de abandono por todos menos por su hermano Misuko que son como Zipi y Zape.

Entonces, ocurrió la magia.

De verdad, no puedo describir qué se siente cuando tu gato con casi 1 año de ansiedad generalizada (al cual lo tuvimos que dopar por ese problema como 4 meses), de golpe y porrazo deja de tenerla (aunque sigue siendo muy nervioso).

Durmió toda la noche del tirón y llevamos 1 semana normal.

Cada uno (y cada vez lo tengo más claro) tiene sus propios talentos y me lo tuvo que recordar mi gato.

 

Descubre tu talento

Me devolvió la sonrisa y la confianza que necesitaba para continuar con lo que estoy haciendo.

 

Aprende a ver lo maravilloso que es tu don

Sé que necesité que mi gato me recordara para qué he venido a este mundo y quizás tú que me lees pienses que no tienes esa suerte.

Te diría que te equivocas.

Mi talento puede servirte
Yo ayudo a las personas que no saben en qué son buenas a que encuentren su talento y puedan tener un plan b.

Si tienes bloqueos, miedos o creencias limitantes que te impiden ir a por tu propósito, ya has escuchado lo que he hecho con mi gato.

¿Crees que no podré hacer lo mismo por ti?

No te pongas más excusas, si no es ahora, ¿cuándo vas a luchar por tener un trabajo digno y que esté alineado con lo que tú vales?

¿Y si pudieras disfrutar tanto como yo?

Si te has sentido identificado, escríbeme porque tengo un proceso para hallar o descubrir tu talento con el que has venido a este mundo.

¿Crees que abandonamos nuestros sueños por alimentar nuestras necesidades?

Recomendaciones

Si quieres encontrar el sentido de la vida y no tirar tus sueños por la borda en esta web tienes 3 caminos:

Puedes seguir leyendo o escuchando los podcast para que tú mismo encuentres el camino (pero el tiempo es más largo)

Por otro lado, puedes hacer el curso de descubre tu superpoder para encontrar tu talento y tener un Plan b

El último punto, puedes contratar mis servicios y en 6 sesiones encontramos tu propósito de vida y tener un mapa claro de por dónde tirar.

 

2 comentarios en «¿Por qué abandonamos nuestros sueños sin ni siquiera intentarlo?»

  1. Hay que ser valientes y luchar por lo que queremos. Obviamente esto es imposible si ni siquiera lo intentamos. Muchas gracias por estas palabras tan motivadoras.

    Responder
    • Sí así es Alba. El problema son las creencias, las experiencias y lo que opinamos de nosotros mismos que hace que nos bloqueemos y ni siquiera lo intentemos porque no nos creemos capaz. Un abrazo.

      Responder

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